En los colegios y escuelas experimentales de la UNT y en la escuela Normal, la política estudiantil siempre bulle. Pero ahora, más. Dice Catalina Jeger (17) presidenta electa del Centro de Estudiantes de la Sarmiento: "el verdadero objetivo del centro de estudiantes es defender los derechos del estudiante. Hay materias, como Actividades Domésticas, que ya no nos sirven como materia obligatoria. Nos están enseñando cómo se pone un mantel, en el siglo XXI, cuando hay alumnas embarazadas a los 13 años. Me parece más importante que haya educación sexual. O tecnología, para aprovechar las herramientas de las netbooks". Catalina también dice que habría que reformular la currícula.

Cuando se le pregunta por la participación en la escuela, ella observa cierto desinterés. "Hay que darles más información a las chicas de la primaria, porque ellas son el futuro. Y no sólo hay que explicarles lo que es la semana de la escuela, sino otros temas que les conciernen", afirma la dirigente sarmientina, que pide más carga horaria en Historia y que las capaciten en política. "Muchos amigos se están metiendo en la JJL; y se van metiendo porque te da un sentido de pertenecer. A mí me parece bien lo que está haciendo el gobierno, pero yo tengo mucha carga horaria, y no tendría tiempo para militar", enfatiza Catalina.

En el Gymnasium Universitario, Pablo Sobrevilla, presidente saliente del Club Colegial, afirma que ese espacio "representa a todos los alumnos", sin distinción de ideologías. De ahí, dice, la necesidad de separar muy enfáticamente el interés partidarios que uno pueda tener de las acciones que desarrolla el Club Colegial. "En nuestro caso (el del Gymnasium), el Club Colegial no es una entidad separada del resto de las actividades del colegio", afirma Pablo (17). "Desde el club hacemos muchísimas actividades, y la semana es apenas una entre tantas", destaca el dirigente.

El caso de Gaby Beltrame es diferente. Alumna de la escuela Normal, ella milita en la JJL, pero no en el movimiento estudiantil. "Me parece que e los jóvenes han empezado a ver que es la hora de participar, pero me parece que no es la escuela ni la universidad la que prepara. En la normal hay una rechazo a la politización de la escuela, en la que no se enseña participación política. Yo no quiero un centro para organizar la semana de la escuela",